El reciente accidente ocurrido en la unidad minera Las Bambas, en Apurímac, que dejó como consecuencia dos trabajadores fallecidos y tres heridos, vuelve a colocar en el centro de la discusión un tema que la industria minera no puede normalizar: la persistencia de accidentes graves y mortales en sus operaciones.
Desde MCE Consultores Asociados expresamos nuestras condolencias y solidaridad con las familias, compañeros y equipos de trabajo de los trabajadores fallecidos.
De acuerdo con la información difundida públicamente, el accidente ocurrió el 18 de agosto de 2026, aproximadamente a las 11:30 a. m., mientras cinco trabajadores realizaban labores para el cambio de una bomba en una barcaza ubicada dentro de una poza de clarificación.
Durante estos trabajos, un camión grúa de aproximadamente 300 toneladas sufrió un giro y su pluma impactó contra la barcaza. Como consecuencia del evento, dos trabajadores quedaron atrapados y posteriormente fallecieron, mientras que otros tres trabajadores fueron rescatados y trasladados para recibir atención médica.
Las causas específicas y las eventuales responsabilidades deberán ser determinadas por las investigaciones de las autoridades competentes. Por ello, resulta fundamental no anticipar conclusiones ni atribuir responsabilidades mientras no existan resultados oficiales.
Sin embargo, el accidente sí debe llevarnos a una reflexión preventiva mucho más amplia.

Un accidente no comienza en el momento del impacto
En operaciones mineras de alta complejidad, un accidente grave rara vez puede comprenderse observando únicamente el último evento de la secuencia.
Antes existen condiciones de trabajo, decisiones operacionales, planificación, supervisión, interacción entre personas y equipos, percepción del riesgo y, fundamentalmente, barreras y controles críticos que deberían impedir que una desviación termine convirtiéndose en una fatalidad.
Cuando se desarrollan operaciones que involucran izaje, maquinaria pesada, mantenimiento, equipos móviles y exposición simultánea de trabajadores, las organizaciones necesitan preguntarse permanentemente:
- ¿Los peligros críticos fueron correctamente identificados antes de comenzar la tarea?
- ¿Los controles críticos fueron realmente verificados en campo?
- ¿Se analizaron escenarios de pérdida de estabilidad, atrapamiento, impacto o caída?
- ¿Las zonas de exclusión fueron correctamente establecidas?
- ¿Se controló adecuadamente la interacción entre personas y maquinaria pesada?
- ¿Existieron cambios en las condiciones inicialmente planificadas?
- ¿Los trabajadores tenían autoridad efectiva para detener la operación?
- ¿Empresa principal y contratistas compartían los mismos estándares y comprensión del riesgo?
Estas preguntas no pretenden establecer qué ocurrió en Las Bambas. Esa determinación corresponde exclusivamente a la investigación oficial.
Son preguntas que cualquier organización minera debería formularse después de conocer un accidente de esta naturaleza.
508 accidentes mortales y 555 víctimas: una realidad que la minería peruana no puede normalizar
El accidente de Las Bambas debe observarse también dentro de un contexto más amplio.
De acuerdo con información de Osinergmin, entre 2007 y mayo de 2026, la mediana y gran minería registraron un total acumulado de:
508 accidentes mortales
555 víctimas mortales
La evolución anual evidencia que, pese a las mejoras experimentadas respecto de los años con mayor mortalidad, los accidentes fatales continúan produciéndose.
| Año | Accidentes mortales | Víctimas mortales |
|---|---|---|
| 2007 | 47 | 49 |
| 2008 | 52 | 57 |
| 2009 | 42 | 49 |
| 2010 | 44 | 44 |
| 2011 | 36 | 41 |
| 2012 | 34 | 34 |
| 2013 | 34 | 34 |
| 2014 | 19 | 20 |
| 2015 | 23 | 24 |
| 2016 | 20 | 26 |
| 2017 | 28 | 32 |
| 2018 | 16 | 18 |
| 2019 | 21 | 22 |
| 2020 | 8 | 9 |
| 2021 | 12 | 12 |
| 2022 | 20 | 26 |
| 2023 | 14 | 16 |
| 2024 | 14 | 15 |
| 2025 | 14 | 15 |
| 2026* | 10 | 12 |
| TOTAL | 508 | 555 |
*Información disponible a mayo de 2026.
Fuente: Osinergmin – Boletín Estadístico de Accidentes Mortales.
El dato merece especial atención: 555 trabajadores perdieron la vida en accidentes mortales registrados durante este periodo en la mediana y gran minería.
Y detrás de cada cifra existe algo que ninguna estadística puede representar completamente: una persona, una familia, compañeros de trabajo y una organización afectada.
Por ello, el desafío no consiste únicamente en reducir indicadores.
El verdadero desafío es evitar la próxima fatalidad.
Accidentes mortales en la minería peruana durante 2026: ¿dónde están los riesgos críticos?
Con información disponible hasta mayo de 2026, se habían registrado 10 accidentes mortales y 12 víctimas mortales en la mediana y gran minería peruana. De estos accidentes, seis ocurrieron en operaciones subterráneas y cuatro en superficie, mostrando que la exposición a riesgos críticos continúa presente en distintos escenarios operacionales.
Los eventos registrados reflejan una combinación de peligros de alta severidad. Se reportaron accidentes relacionados con exposición o inhalación de gases tóxicos o asfixiantes asociados a deficiencias de ventilación, desprendimientos de roca, subsidencia, atrapamientos, perforación, caídas de personas, deslizamientos de taludes y caída de mineral en chutes.
Más allá de la clasificación estadística, estos eventos dejan una señal preventiva importante: los accidentes mortales no responden a un único tipo de peligro. Se producen en diferentes procesos, condiciones y entornos de trabajo, tanto subterráneos como de superficie.
En minería subterránea, la ventilación, la estabilidad geomecánica, los desprendimientos y los atrapamientos continúan demandando controles rigurosos. En superficie, la interacción con maquinaria pesada, equipos móviles, taludes, perforación, izaje y manejo de materiales requiere igualmente una gestión permanente de los controles críticos.
El reciente accidente ocurrido en Las Bambas incorpora nuevamente la interacción con maquinaria pesada y una operación crítica al debate sobre la prevención de fatalidades en el sector. Sin embargo, mientras continúe la investigación oficial, no corresponde establecer causas ni responsabilidades específicas sobre este evento.
Lo que sí corresponde es preguntarnos, como industria, si estamos aprendiendo suficientemente de los accidentes que ya han ocurrido.
Porque identificar un peligro no significa necesariamente tenerlo controlado.
El verdadero desafío es comprobar que las barreras diseñadas para prevenir una fatalidad existen, son adecuadas y funcionan efectivamente antes y durante la ejecución de cada tarea crítica.
Esto exige pasar de una prevención predominantemente reactiva —que investiga después del accidente— hacia una gestión capaz de anticipar escenarios de fatalidad, verificar controles críticos en campo, fortalecer la supervisión y aprender de eventos ocurridos dentro y fuera de la propia organización.
De la seguridad documental a la seguridad operacional
La minería ha avanzado significativamente en legislación, procedimientos, matrices IPERC, permisos de trabajo, estándares corporativos, capacitación y sistemas de gestión.
Todos ellos son necesarios.
Pero existe una pregunta mucho más importante:
¿Los controles que pueden salvar una vida están realmente presentes y funcionando cuando se ejecuta una tarea crítica?
Una organización puede disponer de procedimientos perfectamente documentados y, al mismo tiempo, presentar brechas entre lo establecido y lo que realmente sucede en campo.
Por ello, la gestión preventiva necesita evolucionar desde una lógica centrada predominantemente en el cumplimiento hacia una gestión capaz de identificar y controlar la exposición real al riesgo.
El factor humano también forma parte de la prevención
Las personas no toman decisiones de manera aislada. Lo hacen dentro de sistemas organizacionales.
La presión operacional, percepción del riesgo, exceso de confianza, normalización de desviaciones, fatiga, comunicación, liderazgo, coordinación entre contratistas, supervisión y cultura organizacional pueden influir significativamente en la forma en que finalmente se ejecuta una tarea.
Por eso, después de un accidente, limitar el análisis a determinar “quién cometió el error” puede impedir identificar problemas mucho más profundos.
La pregunta debería evolucionar hacia:
¿Qué condiciones permitieron que una desviación pudiera convertirse en un accidente grave o mortal?
Ahí comienza el verdadero aprendizaje organizacional.
¿Cómo puede MCE Consultores Asociados contribuir a fortalecer la prevención?
En MCE Consultores Asociados acompañamos a empresas mineras, de Oil & Gas, energía e industria en el fortalecimiento de sus sistemas de seguridad y en la gestión de los factores organizacionales y humanos que intervienen en las operaciones de alto riesgo.
Nuestros servicios especializados incluyen:
🔹 Diagnóstico de Cultura de Seguridad
Evaluación de percepciones, liderazgo, prácticas, comportamientos y factores organizacionales para identificar brechas entre los sistemas establecidos y la realidad operacional.
🔹 Seguridad Basada en el Comportamiento – SBC/BBS
Diseño, implementación, evaluación y fortalecimiento de programas de comportamiento seguro, observación preventiva y conversaciones de seguridad.
🔹 Gestión y Verificación de Controles Críticos
Identificación de eventos de alto potencial, revisión de barreras preventivas y verificación de la efectividad de los controles críticos directamente en las operaciones.
🔹 Liderazgo Visible en Seguridad
Programas dirigidos a gerentes, superintendentes, jefaturas y supervisores para transformar el liderazgo preventivo en comportamientos concretos y observables en campo.
🔹 Factores Humanos y Riesgos Psicosociales
Evaluación e intervención sobre fatiga, carga mental, comunicación, toma de decisiones, percepción del riesgo y otros factores que pueden afectar el desempeño seguro.
🔹 Investigación y Aprendizaje de Incidentes
Análisis sistémico de incidentes y eventos de alto potencial, orientado a identificar fallas de barreras, factores contribuyentes y oportunidades de aprendizaje organizacional.
🔹 Auditorías y Diagnósticos de Seguridad y Salud en el Trabajo
Evaluación del nivel de cumplimiento y, especialmente, de la efectividad real de los sistemas de gestión y controles implementados.
🔹 Capacitación especializada para operaciones de alto riesgo
Programas corporativos diseñados según los riesgos específicos de cada organización y dirigidos a trabajadores, supervisores, contratistas, profesionales HSE y niveles gerenciales.
Prevenir también significa aprender de lo que ocurre fuera de nuestra organización
Después de un accidente grave es indispensable investigar.
Pero una organización preventiva no necesita esperar a que el accidente ocurra dentro de sus propias instalaciones para aprender.
Cada accidente grave ocurrido en la industria puede convertirse en una oportunidad para preguntarnos:
¿Podría ocurrir un evento similar en nuestra operación?
¿Tenemos exposiciones equivalentes?
¿Qué controles deberían impedirlo?
¿Podemos demostrar hoy que esos controles funcionan?
Esa revisión puede realizarse antes de que exista una víctima.
El accidente ocurrido en Las Bambas deberá ser investigado con rigurosidad y respeto hacia los trabajadores afectados y sus familias.
Para el resto de la industria queda una responsabilidad adicional:
aprender antes de que vuelva a ocurrir.
En MCE Consultores Asociados creemos que una cultura de seguridad madura no se demuestra únicamente por tener procedimientos, certificaciones o buenos indicadores.
Se demuestra cuando una organización tiene la capacidad de anticiparse, identificar desviaciones, verificar sus controles críticos y actuar antes de que una persona resulte lesionada.
Porque detrás de cada estadística existe una vida. Y la prevención comienza antes del accidente.
MCE CONSULTORES ASOCIADOS
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